En Noviembre de 2018 visitamos por primera vez K’amalb’e, una pequeña escuelita en Malacatancito, pueblito ubicado en una zona montañosa y cuya economía se basa principalmente en la agricultura incluyendo cultivos de café, maíz y frijol, así como el comercio.
En este pueblo fue donde las hermanas Alicia y Lety se criaron con una fuerte herencia indígena, como toda la zona. Muchos años después de su niñez decidieron crear K’amalb’e para dar apoyo a esas niñas y niños que viven por la zona, más aislados de la civilización, en pequeñas comunidades que se encuentran en la montaña. Allá lo normal es no estudiar, sobre todo para las niñas, por normal general deben ayudar en las labores del hogar, trabajar y en los peores casos, bastante frecuentemente se quedan embarazadas a muy temprana edad.
Alicia y Lety creen en las oportunidades de estas jóvenes, en que ellas mismas valoren que las tienen y que pueden crear su propia vida, a través de unos conocimientos sobre el mundo y sobre sí mismas.
K’amalb’e en el idioma maya K’iche’ significa «abriendo caminos», buscando igualdad de oportunidades, desarrollan un proceso de formación integral-holística, que responde a la forma de ver la vida y al fortalecimiento, reconstitución de sus pensamientos, conocimientos, saberes y haceres desde la cosmovisión Maya. La educación formal se complementa con la formación integral en diversos niveles sociales, culturales, económicos, políticos y espirituales.
Alicia dirige desde Ciudad de Guatemala y Lety está presente en el centro con las niñas del proyecto, entre ella y algún voluntario forman a las niñas en las diferentes materias y en prácticas diarias para que sean lo más hábiles y autónomas posible el día que salgan del centro.
Además de la educación formal que todos conocemos, aprenden a tejer en un telar, a tocar la marimba, crean compost, tienen un huerto que ellas mismas cuidan sembrando diferentes hortalizas para su propio consumo, cunicultura (cría de conejos), conocimiento de plantas medicinales, cría de aves de corral y de un cerdo. También tienen cierta formación política para que puedan reflexionar y analizar sobre la realidad y la coyuntura que atraviesa el país y puedan adquirir miradas diferentes sobre las diversas problemáticas.
En nuestra primera visita eran 9 las niñas y niños que se formaban en el centro, en el curso 2025 solo dos niñas se beneficiaban de esta educación, a punto de cerrar el centro al comenzar el curso, las familias de estas dos niñas llamaron a Lety para decirle que les gustaría que sus hijas estudiasen y tuviesen oportunidades, la respuesta de Lety: «aunque solo pudiésemos mejorar una vida, aún así merecería la pena».
Las dificultades a las que se enfrenta K’amalb’e:
- Las y los jóvenes han dejado de estudiar por la supervivencia, buscando la migración
hacia los Estados Unidos. Así como la migración interna en búsqueda de oportunidades
económicas para apoyar a la familia. Muchas jóvenes, aunque quieran seguir
estudiando se les truncan sus sueños porque deben de buscar los recursos para
sobrevivir. - El alto costo de la canasta básica en el país, unido con la crisis del calentamiento global, tierras áridas y la sequía en las comunidades, provocan que los jóvenes ya no quieran trabajar la agricultura, generando mucha más crisis en las familias para garantizar el derecho a la educación y a una vida digna.
- La falta de capacidades instaladas en las familias y el desempleo en las comunidades y las regiones provocan pobreza y extrema pobreza en las familias de las jóvenes que llegan al proyecto.
- Cada año ha ido bajando la cantidad de jóvenes en el proyecto dado a los pocos recursos financieros, humanos y materiales con que cuenta el Proyecto. (Salario digno para pago de docente o para cubrir los gastos que requiere dar más becas a jóvenes que lo necesitan, alimentación, vivienda, educación, salud, otros)
En febrero de 2025 les visitamos por primera vez en grupo, compartimos con ellas charlas, conexiones, experiencias, abrazos y mucho amor, además hicimos una compra grande de comida, para que tuviesen la alimentación cubierta para varios meses, en las sucesivas visitas y desde aquí vamos cubriendo las distintas necesidades que se presentan, pero principalmente siendo la alimentación la más básica.
Es un proyecto con mucha alma, la de dos hermanas que se criaron con muchas opiniones distintas a las suyas, simplemente por la zona donde nacieron, pero que creen firmemente en la igualdad de oportunidades para las personas que no lo tienen tan fácil.
Es muy importante para ellas que las niñas salgan del proyecto empoderadas, con diversas capacidades instaladas para que puedan emprender, ser útiles y autónomas sin depender de un hombre o un adulto que las mantenga.
INVERSIÓN TOTAL (2018 – Feb 2026): 1.359€